Ningún partido es fácil, pero la Selección Argentina tiene la categoría necesaria para romper esta realidad. Hoy, disminuyó al máximo a la Selección de Venezuela.
El elenco de Gerardo Martino venció 4-1 a la Vinotinto gracias a un doblete de Gonzalo Higuaín, un gol de Lionel Messi y otro de Lamela.
Para destacar, cuando el partido se encontraba 2-0, Chiquito Romero le atajó un penal a Seijas. Sí, como ante Holanda en el Mundial.
Nos metimos en semifinales de la Copa América. El martes, desde las 20, ante Estados Unidos, el local, buscando la final.
¡Vamos carajo!
El uno por uno argento
1-S. Romero (8): Perfecto en el manotazo ante el zurdazo de Rondón, en los reflejos para sacar el remate de Feltscher que se desvió en Mercado y en el penal -tras un foul evitable- que le picó Seijas. Todo en 45 minutos. No llegó al cabezazo de Rondón.
4-G. Mercado (6,5): Atento, riguroso y concentrado en la marca, pasó al ataque y se mostró como descarga, pero no se la dieron siempre.
17-N. Otamendi (7): Dura lucha con Rondón, a quien perdió una vez (la del palo). Enorme como tiempista para cortar a sus costados en un par de ataques peligrosos de los venezolanos.
13-R. Funes Mori (5,5): Bien en dos cambios de frente oxigentantes en la previa al primer gol. Se complicó a veces atrás con la movilidad y potencia de Rondón.
16-M. Rojo (5): Bastante concentrado en la marca, la cuestión es que el zurdo del Manchester United estuvo ineficaz en los centros al área rival.
8-A. Fernández (5,5): Esforzado aunque algo impreciso en la parte inicial. Activo en la presión donde fuera necesaria. Llegó al área rival y metió un cabezazo alto.
14-J. Mascherano (5): Presión alta que pudo provocar el error de Figuera en el 2-0, perdió una pelota que terminó salvando Romero.
19-E. Banega (5): Tuvo ráfagas de jugador distinto, por control, gambeta y pases oportunos. Se juntó un par de veces bien con Messi. Le faltó constancia.
10-L. Messi (8): Se metió definitivamente un poco más en la historia al alcanzar a Batistuta con un puntinazo hermoso. Bellísimo pase para el 1-0, largo y al hueco justo. Se bancó que lo golpearan demasiado.
9-G. Higuaín (8): Apareció el cappocannionneri del Calcio con una definición exquisita para el primero y la intuición con buena gambeta para el segundo.
20-N. Gaitán (7): Mezcló una amarilla evitable que lo sacaba de la semi con la presión y asistencia para el gol de Messi. Una variante interesante que terminó con un problema muscular.
18-E. Lamela (6,5): Entró y enseguida se encontró con un gol, el segundo en esta Copa.
11-S. Agüero (5): Un rato para exigir en ataque y meter un zurdazo que tapó el arquero venezolano.
6-L. Biglia (-): Algunos minutos para meterle control, recuperación y pase seguro en el medio.
Bati todos los récords
Messi, de otro planeta: se sumó a la fiesta en Boston y en la goleada 4-1 a Venezuela alcanzó a Batistuta como el máximo goleador en la historia de la Selección. De paso, llevó a la Argentina a otra semifinal.
Hay pocas jugadas más mágicas que un caño. Es magia pura. Ahora está la pelota. Ya no. Desapareció. Está a la espalda, una inesperada filtración. Una burla. Tal vez el lujo que más avergüenza al que lo sufre. Un papelón. Un diamante que brilla y que corta, que hace un tajo en el orgullo. Así tenía que ser el gol de Messi. El gol del récord. Un gol a la medida de su genio. El gol 54 del “marciano”, como lo definió Gabriel Omar Batistuta, aquel gladiador terrenal que hacía explotar las redes de otra manera.
Casi hay que agradecerle a Roberto García Orozco, el pésimo árbitro mexicano. Tal vez, si hubiera dado ese penal que no cobró por ciego, o por burro, o porque su reglamento americano le indica otra cosa, Leo habría derribado el muro de la historia con un penal. Y no con esa definición maravillosa.
"Me lo saca un marciano"
Lo que sí está claro es que no fue una casualidad. Cada vez que estuvo cerca del arco, intentó algo distinto. Desde los tres minutos, cuando buscó el palo más lejano de Hernández con un zurdazo venenoso, siempre quiso ponerle el moño a ese regalo que iba a hacerse. También en ese tiro libre que le salió suave y adonde estaba el arquero, y en los slaloms con los que iba limpiándose el camino al grito. Le salió, en cambio, un gol de 9, gracias a la generosa asistencia de Nico Gaitán, que se ganó un lugarcito en la historia y ese abrazo del 10, que enseguida fue a agradecerle con una sonrisa que la barba no puede esconder.
El capitán argentino tuvo un partido de apariciones puntuales pero decisivas: puso esa pelota que le marcó el final de la diagonal al Pipa para el 1-0 y, después de su propio gol, le dio otro a Lamela. Nunca se encegueció en su búsqueda personal. En el medio, hizo amonestar a dos venezolanos (insólito que Figuera no haya terminado expulsado con lo que repartió), giró la calesita para un lado y para el otro -un carrousel indescifrable que terminó por volver locos a sus marcadores-, se tiró atrás a enganchar cuando la pelota no le llegaba... Le falta ritmo. No está al 100%. Pero se bancó la marca piraña de Venezuela, esa voracidad por ir a comer enseguida al que tenía la pelota (incluso si era él, con los riesgos de hacer el ridículo que eso conlleva), y aun escapando de los roces, se los bancó.
Bati que Bati
“¡Messi, Messi, Messi!” No hay una gran inspiración en la hinchada, es verdad. Pero es el único nombre que se corea. Y el que recibe los carteles. “Magical Messi”, decía uno. “Untouchable (intocable)”, decía otro.
Cuatro goles, tres partidos en esta Copa, la admiración absoluta de la gente, hasta de este país que está en otra cosa pero que cae rendido por tener en vivo al avatar que hace maravillas en la Play de sus chicos. Y las hace mejores. De caño, por ejemplo. Desde ese primer gol a Croacia pasaron diez años. Aquél era un genio precoz de pelo largo. Este es un señor genio, de barba, al que le quedan pocos récords por batir y muchas ilusiones. Las más grandes tienen que ver con la camiseta argentina. Hoy es el récord. Falta la Copa.
Apareció el goleador
Higuaín venía con el arco cerrado en la Copa, pero Martino lo bancó y el 9 se sacó la mufa con un doblete frente Venezuela. Fue el grito 29° del Pipa en 58 partidos con la Selección.
Más allá de que todavía algunos le cargan la cruz de los yerros en partidos decisivos, los números de Higuaín en la Selección son excelentes: frente a Venezuela fue su aparición número 58 con la celeste y blanca, y llegó a los 29 gritos (cinco en diez partidos de Copa América). El mérito también vale para el Tata Martino, que lo bancó de titular en lugar de probar con Agüero. Ahora que se sacó la mufa, que vengan muchos más.
"Nadie nos quita la ilusión"
Martino se fue contento por el rendimiento de Argentina, aunque ya piensa en el partido con Estados Unidos, al que no hay que "darle opciones". Eso sí, no dejó de lado la diferencia de descanso que tendrá Argentina con el local. Y espera que Messi supere ahora el récord de Batistuta.
“Nadie puede asegurar nada pero nadie nos puede quitar la ilusión”. La frase es de Gerardo Martino, clara y contundente. El entrenador de la Selección la esbozó minutos después de hacer su ingreso a la sala de conferencia del Gillette Stadium con una sonrisa de oreja a oreja. La felicidad era elocuente en un rostro que durante esta Copa América mostró más preocupación que otra cosa en las apariciones públicas.
El Tata sabe que Argentina pasó una prueba dura pero acá no hay tiempo para relajarse. “Venezuela tuvo 15 minutos del primer tiempo que nos dominó, ahí perdimos el control. El resto fue todo nuestro. El penal de Romero fue determinante para irnos tranquilos al descanso. Tuvimos muchas situaciones. Ya con el tercer gol, el equipo manejó mejor la pelota. El segundo tiempo fue muy bueno”, analizó. “Hay que centrarnos en nuestro próximo rival y ponernos en esa posición”, ya se enfocó, haciendo hincapié en el duelo de semifinales frente a Estados Unidos.
Justamente se abrió la polémica con la semi que viene por el hecho de que los de Klinsmann llegarán con dos días más de descanso al martes 21 de junio en Houston. Argentina pierde 48 horas de descanso y Martino no la dejó pasar: “El tema del descanso es así. Hay cosas que datan de mucho tiempo atrás y tienen que ver con la incomodidad que genera alguna cuestión casi siempre con los equipos locales. Estamos demasiado enfocados con una idea como para dispersarnos, no es nada nuevo. No tenemos que darles opciones”.
“Pase lo que pase estos jugadores van a haber completado los 19 partidos de los últimos tres torneos grandes”, aseguró con emoción en cada una de sus palabras y cerró evidenciando su devoción por los jugadores a los que actualmente dirige: “Estos futbolistas en los últimos dos años han jugados tres torneos de los más importantes. En dos les fue mal en la final y siguen viniendo y renovando las ilusiones. Eso para mí es motivo de orgullo”.
ADEMÁS DIJO
Sobre el penal de Romero: "Gustavo (el entrenador de arqueros) trabaja muy bien. En definitiva son cosas entre el entrenador de arqueros y al que le toca atajar. Lo único que no fue es casualidad".
Récord de Messi: "Ya lo igualó, pero me gustaría que lo supere en esta Copa América".
"Cada vez más cerca"
Higuaín valoró la victoria que metió a la Selección en las semifinales y le dedicó los goles "al cuerpo técnico, al equipo y a los que estuvieron siempre". Volvió el goleador.
Metido en lo que viene, el 9 del Nápoli avisó que "tenemos que descansar, jugamos el martes, hay poco tiempo", consciente de que están "cada vez más cerca, es lo que buscamos, lo primero que pensamos en cuanto pisamos Estados Unidos".
El Pipa le convirtió el primero a Venezuela
Higuaín esquivó al arquero para el segundo
"Es mi mejor momento"
Lamela se mostró contento por las chances que le dio el Tata y por poder responder en cancha. "Este año en el club tuve mucha mala suerte con los goles pero vine acá y eso cambió por suerte", señaló Erik, que lleva dos gritos en el torneo.
Lamela entra y convierte